dilluns, 12 de juliol del 2010

Parte 4- El arte es el sueño de los necios

Todas las personas, alguna vez en su vida, han pensado en ser artistas centrándose en interpretación, escritura, música, pintura, escultura... Todos hemos intentado buscar un modo de expresarnos y de sacar nuestro lado más sensible y creativo a la luz, una manera de compartir nuestra experiencia con alguna metáfora.
Pero a la hora de ponerlo en práctica nos hemos sentido ridículos e inexpertos. Hemos buscado algún manual que nos enseñara a expresarnos por el medio escogido y nos hemos sentido más torpes aún por no saber seguir esas pautas. El arte no obedece a leyes científicas, y cada uno saca su lado más artístico como mejor sabe.
No deberíamos pensar en si somos buenos para otros, sino si lo somos para nosotros mismos. No tenemos una regla que mida la calidad en términos generales, pero pese a esta certeza buscamos agradar a otros, que lo que hagamos guste y emocione, y aquí volvemos a dudar de nuestras virtudes.
Siempre vamos a tener miedo de enfrentarnos a ello, el temor a que se rían de lo que estamos intentando hacer está presente. Aún así hay que enfrentarse a ese miedo, al principio, si escogemos el camino de la escritura, nuestras palabras no serán completamente bellas, ni tendrán la fuerza que con tiempo podrán llegar a coger, pero si salen de nosotros, de nuestro corazón, expresarán algo enorme y poco a poco dominaremos dicha expresión y la engrandeceremos!
El secreto está en nuestro interior, sea cual sea el camino escogido. Pero los monstruos estarán presentes y no se los podrá obviar, sacar de nuestro corazón aquello que sentimos no es convertirse en un débil, es crecer y hacerse fuerte.
Otros nos dirán que el arte no nos llenará la barriga ni nos dará un techo bajo el que vivir si no somos unos grandes virtuosos consiguiendo así agradar a muchos para que paguen por lo que hacemos. Puede que no sea una fuente de máxima supervivencia, pero nos permite disfrutar de algo que de otro modo no llegaríamos a tener en nuestras vidas.
Además, ¿qué importa? Podemos hacer arte y tener ingresos con otros trabajos de los que gozaremos menos, pero por lo menos nuestra vida estará llena de aquello que realmente nos agrada. En estos casos lo material queda en un último lugar frente a toda la satisfacción que obtenemos con haber llegado donde deseábamos.
¿Quién tiene el valor para hacerte creer que no puedes? ¿Quién piensa que el arte es un sueño de necios realmente?
Y lo más importante: ¿Quién tiene valor para seguir adelante y viajar por el país de los sueños para hacer realidad el suyo?
Yo me atrevo con el viaje, y con todo lo que se me presente, sin miedo ni arrepentimiento. Algún día haré realidad mi sueño, algún día podré decir: ¡Lo he conseguido!
Y os aseguro, que ese día tendré algo nuevo que enfrentar, que tendré más retos en mi vida y que la experiencia ganada tiempo atrás me ayudará para seguir dando los pasos que crea que deba dar. Sé que a veces decaeré, me costará, me dará vergüenza que alguien lea mis palabras o me encuentre desnudándome con versos.
Pese a ello, sé que si no lo intento, que si no me esfuerzo, me pasaré la vida arrepentida por no haberlo hecho.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada