dimecres, 21 de juliol del 2010

Parte 7- La poesía de los sueños

El arte de la vida
El arte de los sueños
¿Quién quisiera conocerlos?
Se adentran los aventureros
en sus frondosos campos,
ansiando encontrar respuestas
a todos sus misterios.
¿Quién quisiera conocerlos?
Ni recorriendo sus caminos
jamás llegaremos a comprenderlos
Ni viviendo entre sus brazos
jamás los desvelaremos.

En algún momento de nuestras vidas nos adentramos en el país de los sueños y queremos recorrer todos sus caminos o inventar uno propio. Somos los intrépidos aventureros que nos enfrentamos al miedo que da decepcionarnos con la imposibilidad de cumplirlos, nos adentramos entre la maleza para hallar ese punto de luz que ilumina el verdadero camino.
Puede que no lleguemos a su esencia en una vida, pero tan sólo con los pasos dados ya estaremos maravillados y llenos de conocimientos. No importa no saberlo todo, ¡qué aburrido sería tener las respuestas para todo! Es cuando desconozco que más cosas aprendo y más ánimos de seguir recorriendo el camino tengo.
En el fondo de nuestros corazones están las respuestas, está esa fuerza que nos dejará andar por el sendero que escojamos. Pues ya lo decía el poeta Robert Frost en su poema titulado “El camí no escollit” (El camino no elegido), no podemos escoger dos caminos al mismo tiempo, solo podemos recorrer uno, y cuando estemos llegando al final, observaremos nuestros pasos y nos preguntaremos que habría pasado si hubiéramos escogido el otro camino.
Vale la pena andar, aunque al principio sea a ciegas. Nadie ve lo que hay al final del camino, sólo lo que está más cerca, y tampoco lo vemos con exactitud, hay una mera sombra. ¡Pero que maravilla poder acercarnos a ella y descubrirla en todo su esplendor!
Es nuestro corazón quien guiará nuestros pasos, nosotros aprenderemos a escucharlo y a dejarnos llevar por él, será placentero descubrir como fluimos con sencillez y elegancia por el camino, tanto ante lo bueno como ante lo malo. De todo aprenderemos, puede que sin llegar a la última respuesta, aunque lo importante será lo conseguido cuando lleguemos al final, sea antes o después que otros.
¿Cuan llena puede estar nuestra existencia estando rodeada de tantos misterios?

diumenge, 18 de juliol del 2010

Una razón por la que hacer cine: ¡Conseguir sonrisas!



Parte 6- Donde se escriben las miradas

Cuando veo una película, uno de los planos que más me gustan son aquellos donde aparecen los ojos, ya sea en un plano de cara o simplemente un enfoque directo de ellos. Es curioso lo que pueden llegar a expresar, lo que nos transmiten des de la gran pantalla.
Aún desconozco el misterio de esos planos tan significativos y a la vez tan escasos. Siempre aparecen los justos y necesarios, dando lugar a una complicidad especial entre el sentimiento a transmitir y su transmisión. Y es que ver su brillo, su expresión de felicidad, perplejidad, enfado...nos permite aún más ponernos en el lugar de ese personaje.
Son los pasos más complejos. ¿Cuando hacer ese plano? ¿Cuando es necesaria una mirada?
No tengo la respuesta.
En mi día a día, me gusta fijarme en los ojos de las personas, en su mirada, en lo que dice por sí sola, siendo innecesarias las palabras que expliquen como se siente. Las miradas hablan con voz propia, y escucharlas es una maravilla, pueden derretirte o entristecerte, o devolverte la alegría cuando más lo necesitas.
Una mirada te desea un buen día, una mirada puede alegrarte el momento... Una mirada puede hacer que la estabilidad entre en caos.
Toda mirada esconde un sueño, un deseo, un pensamiento, un sentimiento... Podríamos averiguarlo todo, podríamos mirar más allá de un par de ojos preciosos con tan solo fijarnos en ellos. No importa el tiempo que te pases mirando a una persona a los ojos, no importa que el cruce sea veloz, no importa que rápidamente se aparten, en ese momento lo hemos tenido en cuenta.
Unos ojos no son bonitos solo por su color, son bonitos por lo que expresan. Nuestro mundo insiste en su filosofía de esconder los sentimientos para así no mostrar nuestras debilidades, pero en realidad lo bello está en ser lo suficientemente valientes para sacarlos a la luz y que cualquiera reciba el mensaje, nos conozca o no.
Recluimos los sentimientos en un baúl, los guardamos en un cajón. El esfuerzo está en sacarlos a pasear, en llevarlos de la mano y mostrarlos.
¿Cómo sería un mundo donde no existiera ese temor a ser descubiertos? ¿Cómo sería no tener miedo a que nos desnuden las miradas?

dimecres, 14 de juliol del 2010

Esbozo de mi primer intento de guión (1)

[voz en off]: Con el tiempo, todo el mundo se despierta un día, se mira en el espejo y se pregunta “¿Quién soy yo?”. Es ese día en el que todo cambia, todo carece de sentido y si algo lo tenía, lo pierde. Es ese día en el que uno toma la decisión de empezar de cero…

Ciudad: En un modesto apartamento situado en la zona central de una ciudad cualquiera, hay tráfico y vida en las calles. Kat tiene 25 años, Josh tiene 27.

[KAT]: (en la terraza del apartamento, con un cigarro en la mano) ¿Imaginas lo poco que falta para que me marche?
[JOSH]: (desde el sofá) No es la primera vez que cambias de residencia, tampoco es la primera vez que cambias de país.
[KAT]: Tengo la sensación de que cada ocasión es nueva, es la primera vez de algo distinto. Nunca me acostumbré a las cosas.
[JOSH]: En realidad, lo tuyo es no tener costumbres.
[KAT]: Siempre lo he querido así.
[JOSH]: Es la vida que has elegido.

(Él se levanta y coge una cerveza de la nevera, la abre y bebe un largo sorbo)

[JOSH]: Aún recuerdo tu época en el instituto, entonces ya tenías claro lo que buscabas de ti y ese insólito modo de nunca parar.
[KAT]: Empecé a aprender de verdad en ese lugar, y gracias a la gente que encontré.
[JOSH]: Y ahora sigues aprendiendo sin descansar.
[KAT]: He descansado aquí y he podido ver cuales serán mis próximos pasos.
[JOSH]: Has vuelto para visitar aquella montaña, es lo único que te interesa de aquí.

(Ella apaga el cigarro en el cenicero que lleva en la otra mano, se acerca a la puerta y se apoya en el marco)

[JOSH]: Kat, nunca me explicas nada, no me cuentas todo lo que hay en ti y siempre vuelves de tus viajes para regresar a la montaña. Después de todos estos años, sigues haciendo lo mismo, y aunque creía conocerte, año tras año me pareces una desconocida.

(Ella lo mira, no sabe como responder. Él se impacienta y deja el bote de cerveza sobre la mesa)

[JOSH]: ¿Podrías contarme alguna vez la verdad?
[KAT]: Josh, yo…
[JOSH]: No más excusas, Kat. Sólo quiero saber que es tan importante para ti que te impide quedarte, quiero saberlo todo, por que en realidad ya no se nada…
[KAT, voz en off]: Hubiese sido el momento adecuado para sentarme y explicárselo todo, para desvelar el misterio, pero en ese instante no pude reaccionar, no sabía como hacerlo y él no lo soportó, se encerró en la habitación. Esa noche, la pasé en el sofá.

dimarts, 13 de juliol del 2010

Parte 5- El movimiento de los sentimientos

No es necesario indagar mucho para saber lo que significa sentir. Nuestra vida se mueve con cada cosa que sentimos, con aquello que nos emociona... En ocasiones nos dará ganas de reír, otras veces tendremos ganas de llorar.
Cuando escribo un texto no pretendo únicamente una coherencia y cohesión en cuanto a expresión y contenido, sino que busco que le llegue a la otra persona, que se emocione, que pueda ponerse en el lugar de los personajes, indagar en sus características y sentimientos, para recordar los sentimientos propios y volcarse en uno mismo casi sin pensarlo.
La historia que narres no solo debe tener un argumento que enganche y que resulte interesante o intrigante. Una historia debe tener corazón, y en función de cuanto deje de sí mismo el autor en sus palabras, el lector interaccionará con todo lo implícito y explícito que la compone.
Puede parecer complejo buscar en uno mismo que es lo que nos hace sentirnos tristes o alegres, pero si lo pones en común con otras personas verás que la mayoría de veces coincide. ¡Compartimos hasta lo que nos emociona!
Un sentimiento puede dar la vuelta al mundo, la idea o el objetivo que de este germine tardará más tiempo en viajar, pero lo conseguirá. Esto sonará demasiado romántico, pero los sentimientos lo pueden todo, y que lleguen a donde deseamos solo depende de nosotros y de la fuerza de nuestro corazón.
Nos vamos a fortalecer sintiendo, viajando dentro de ese universo emocional. A veces dolerá, otras será una experiencia gratificante, y nos permitirá que nazcan nuevas sensaciones en nuestra vida. Nos miraremos al espejo y sonreiremos seguros y tranquilos de que ya sabemos que forma parte de nosotros.
¿Cuantas cosas podríamos cambiar de este mundo solo con nuestra fuerza interior?
Todo podría cambiar si creemos en nuestra fuerza, aunque seamos uno y sintamos que no podemos hacer nada, podemos hacerlo todo. Uno puede hablar con otro y dejar plantada una semilla, y esa semilla puede crecer y dar lugar a una bella flor. Cada uno puede plantar semillas en otros, dejar que se cultiven y verlas crecer con amor.
Que las flores marchiten o no depende de como cada uno cuide de su flor. Todos tenemos una flor bellísima en nuestro corazón, que en ocasiones tiene dolorosas espinas, y en otras las espinas caen y dan lugar a un maravilloso aroma nuevo.
¿Cuanto movimiento tiene el corazón? ¿Qué pueden mover los sentimientos?
Con ellos podemos permitirnos el lujo de estar seguros de que nuestro sueño se cumplirá, por que conforme crezcamos nosotros y cojamos fuerza y confianza, nuestro sueño irá naciendo y tomando forma.
Podemos con todo, somos así de maravillosos.

dilluns, 12 de juliol del 2010

Parte 4- El arte es el sueño de los necios

Todas las personas, alguna vez en su vida, han pensado en ser artistas centrándose en interpretación, escritura, música, pintura, escultura... Todos hemos intentado buscar un modo de expresarnos y de sacar nuestro lado más sensible y creativo a la luz, una manera de compartir nuestra experiencia con alguna metáfora.
Pero a la hora de ponerlo en práctica nos hemos sentido ridículos e inexpertos. Hemos buscado algún manual que nos enseñara a expresarnos por el medio escogido y nos hemos sentido más torpes aún por no saber seguir esas pautas. El arte no obedece a leyes científicas, y cada uno saca su lado más artístico como mejor sabe.
No deberíamos pensar en si somos buenos para otros, sino si lo somos para nosotros mismos. No tenemos una regla que mida la calidad en términos generales, pero pese a esta certeza buscamos agradar a otros, que lo que hagamos guste y emocione, y aquí volvemos a dudar de nuestras virtudes.
Siempre vamos a tener miedo de enfrentarnos a ello, el temor a que se rían de lo que estamos intentando hacer está presente. Aún así hay que enfrentarse a ese miedo, al principio, si escogemos el camino de la escritura, nuestras palabras no serán completamente bellas, ni tendrán la fuerza que con tiempo podrán llegar a coger, pero si salen de nosotros, de nuestro corazón, expresarán algo enorme y poco a poco dominaremos dicha expresión y la engrandeceremos!
El secreto está en nuestro interior, sea cual sea el camino escogido. Pero los monstruos estarán presentes y no se los podrá obviar, sacar de nuestro corazón aquello que sentimos no es convertirse en un débil, es crecer y hacerse fuerte.
Otros nos dirán que el arte no nos llenará la barriga ni nos dará un techo bajo el que vivir si no somos unos grandes virtuosos consiguiendo así agradar a muchos para que paguen por lo que hacemos. Puede que no sea una fuente de máxima supervivencia, pero nos permite disfrutar de algo que de otro modo no llegaríamos a tener en nuestras vidas.
Además, ¿qué importa? Podemos hacer arte y tener ingresos con otros trabajos de los que gozaremos menos, pero por lo menos nuestra vida estará llena de aquello que realmente nos agrada. En estos casos lo material queda en un último lugar frente a toda la satisfacción que obtenemos con haber llegado donde deseábamos.
¿Quién tiene el valor para hacerte creer que no puedes? ¿Quién piensa que el arte es un sueño de necios realmente?
Y lo más importante: ¿Quién tiene valor para seguir adelante y viajar por el país de los sueños para hacer realidad el suyo?
Yo me atrevo con el viaje, y con todo lo que se me presente, sin miedo ni arrepentimiento. Algún día haré realidad mi sueño, algún día podré decir: ¡Lo he conseguido!
Y os aseguro, que ese día tendré algo nuevo que enfrentar, que tendré más retos en mi vida y que la experiencia ganada tiempo atrás me ayudará para seguir dando los pasos que crea que deba dar. Sé que a veces decaeré, me costará, me dará vergüenza que alguien lea mis palabras o me encuentre desnudándome con versos.
Pese a ello, sé que si no lo intento, que si no me esfuerzo, me pasaré la vida arrepentida por no haberlo hecho.

diumenge, 11 de juliol del 2010

Parte 3- Cuando hay alguien ahí

Para mi es muy importante tenerlo a él. Le da otro color a lo que hago, le da sentido a mi esfuerzo cuando yo ya no se lo veo, me da la mano y tira de mi con mucha fuerza. Sé que cree en lo que intento hacer, sé que si lo llamo gritándole cuanto lo necesito a mi lado no dudará en venir a socorrerme. Sin él...
En realidad no solo está él, también tengo a otras personas en mi vida, mi familia, las amistades verdaderas que me acompañan, y las nuevas amistades. También me dan fuerza, cada uno a su manera.
No puedo restarles valor a todas estas personas, se lo otorgo a cada una a nivel individual y personal, como un íntimo ritual.
Aún así, recuerdo el tiempo que me sentía sola y sin fuerzas, y como al final descubrí que uno mismo, aunque esté solo, puede coger fuerzas para empezar a mover las fichas de su tablero. Pero el hombre es un animal social, necesitamos de otras personas y no podemos evitar esa fuerza de atracción que ejercen sobre nosotros.
¿Dónde tiene sus límites la gravitación social?
Cuando tenemos un sueño que parece imposible de cumplir, muchos de los que nos rodean adoptaran la típica postura de negación y desánimo, dándote a entender que es algo imposible y difícil, lo cual nos desmoraliza y nos hace pensar en dejarlo colgado de la pared sin haberlo intentado.
Pero también tenemos personas que nos apoyan, que nos dan ese empujón para seguir adelante sin miedo, haciéndonos saber que podemos, que no es imposible y que se puede llegar tan lejos como uno quiera.
¿A quién escuchar?
Hay que escucharse a uno mismo para tomar la decisión, después la gente que acepta que luchemos por nuestro sueño será a la que más caso hagamos y a quien más le agradeceremos su compañía y fuerza. A los que nos desmoralizaron tampoco se lo reprocharemos, pero les demostraremos que todo el mundo es quien es y quien quiere ser.
Sin rencor, los llevaremos a todos en el corazón, por qué cuando hay alguien ahí, sea para bien o para mal, siempre nos aportará un reto nuevo que enfrentar, y eso nos llenará de valor y fuerza para seguir dando pasos hacía delante. Si vamos perdidos nos ayudarán a orientarnos, y si estamos a punto de renunciar nos lo reprocharán porqué ellos creían en nosotros.
En realidad siempre uno empieza por lo que él mismo necesita, pero cuando tenemos alguien a nuestro lado que sabe como darnos apoyo y fuerza para seguir adelante con la decisión tomada, nos sentimos seguros y protegidos.

dissabte, 10 de juliol del 2010

Parte 2-Haz de tu vida la mejor de tus historias

La complejidad de inventar historias está en los límites que le ponemos a la imaginación. Todos queremos escribir una historia repleta de aventuras y situaciones inventadas, imaginando que las hemos vivido, pero aquí es donde tenemos esos límites: uno no cree en lo que imagina.
Nuestra imaginación se alimenta de vivencias, y cuanto menos creamos en lo increíble y apasionante que puede llegar a ser ir a tomar un mero café con alguien o sin compañía, menos credibilidad tendrá ese texto que vamos a construir, ya sea una narración, un guión o un poema.
Cuando vas solo a una cafetería puedes observar miles de situaciones a tu alrededor e ir aprendiendo de cada uno de los sucesos. Siempre habrá una familia curiosa sentada donde cada uno de los individuos tiene un papel distinto en el conjunto que puede hacer que los comportamientos sean cómicos. También puedes encontrar a la pareja de amigos o de novios, que dicen tonterías o se comportan de un modo cariñoso. Todo eso lo puedes transportar al papel posteriormente.
Pero ir acompañado te permite sumergirte en la otra persona, escucharla y atender todo lo que dice, fijarte en sus gestos o en su mirada y tomar nota mental de como es en conjunto. Vaya, casualmente estas aprendiendo a construir un personaje y a profundizar en un corazón externo. ¿No es gratificante poder ver el mundo con otros ojos gracias a otra persona?
Nos equivocamos al negarnos a la existencia de la magia en nuestro día a día. ¿Por qué lo que vivimos no es mágico? ¿Acaso lo que sucede por casualidad no lo parece? Dudamos de todo eso. Si no volamos, tenemos “superfuerza” o nos hacemos invisibles, la magia no existe y ese es el error.
La magia está en medio de nuestra vida, acompañando cada segundo que pasamos ya sea triste o alegre. Aún así, muchos creen que es una tontería etiquetar como mágico un encuentro casual con una persona que llevabas tiempo sin ver, o, como me pasó a mi, encontrar de la noche a la mañana alguien a quien querer.
En realidad, las personas hacemos todo lo posible por tener bajo control lo que ocurre en nuestras vidas, nos frustramos si eso no sale como deseamos. Lo curioso está en que deberíamos hacer justo lo contrario, dejarnos fluir y adaptarnos con facilidad a cualquier cambio en el esquema preestablecido. La gracia está en no esperar nada, tan solo en aceptar y el jugo que vayamos tomando tendrá mejor sabor si previamente no intentamos crear en el paladar la sensación que nos transmitirá.
La vida puede llegar a ser más bella que cualquier historia, pues, al fin y al cabo, las historias surgen de una buena dosis de vida que se les inyecta mientras van tomando forma. Somos nosotros quienes decidimos como cambiar nuestra actitud y hacia donde enfocarla, hay que cambiar primero por dentro para poder cambiar lo que nos suceda fuera sin estar bajo nuestro control.
¿Por qué no vivimos simplemente y nos permitimos el placer de aplicar nuestras experiencias y emociones a la hora de narrar?

dijous, 8 de juliol del 2010

Parte 1-Persigue tus sueños y lucha para conseguirlos. Te apoyaré siempre.

Con esta frase empieza una larga aventura, intentar cumplir mi sueño: escribir un guión y llevarlo a la gran pantalla. Si, cualquiera lo juzgaría de imposible, pero la vida me demuestra que nosotros podemos llegar a vivir experiencias más maravillosas y duraderas que las que ofrece una película, y que todo lo que parece “imposible” puede suceder.
Cuando más duro parece escribir una historia y llevarla el papel, nos olvidamos de que hay gente que día a día combate contra cosas más difíciles de soportar. El trabajo de escribir no deja de ser cómodo y placentero, un cúmulo de minutos dedicados a imaginar y dibujar con palabras. En cambio, el trabajo de un médico o de una enfermera, el trabajo de un bombero... son niveles más arriesgados, la vida de otros puede llegar a depender de ellos.
En una historia, la vida de los personajes depende del escritor.
Nunca me he sentido capaz de escribir un guión. Bueno, más que eso podría esclarecer que no me he sentido capaz de hacerlo bien porqué siempre he vivido convencida de que carecía de conocimientos y técnica para conseguirlo, así que la cosa quedó aplazada durante todo un año pese a tener ya empezadas las primeras páginas de lo que podría ser mi primer guión.
La nueva vida universitaria me hizo olvidar una parte del mundo artístico que llevaba cultivando unos años. Mi primer año en la universidad me tenía en estado de éxtasis, siempre había deseado llegar a la universidad y me hubiese encantado saltarme toda la fase previa y con poca edad estar cursando una carrera, pero me tocó esperar unos años.
Cuando empecé las clases nada era como lo había imaginado, pero no era tan malo como podría haber sido y lo he disfrutado hasta el día de hoy, que han acabado los exámenes entrados ya en el mes de julio. La universidad me ha traído historias maravillosas con gente aún más magnífica, como si viviera un sueño.
He vivido en medio de muchos sueños últimamente, circunstancias mucho mejores que los propios sueños y ha sido todo un placer verme envuelta entre tanta suave seda. Siempre hay momentos malos y buenos, y en medio de cada sueño hay días de pesadillas, pero superar esos días daba aún más valor a los que iban llegando con otro color.
Como el cine quedaba en un segundo plano, me vi envuelta en el universo teatral aprendiendo los rasgos más básicos de la interpretación. Al menos mi vida artística no quedaba tan dormida y me permitía aprender en ese lugar cosas que jamás hubiese podido aprender con un libro.
Aún así, dentro de mi el cine aclamaba que regresara para conseguirlo, encontré la Escuela de Cine de Valencia, conocida como Nucine, y había cursos que podía hacer a distancia, toda una oportunidad para seguir estudiando en la universidad e ir aprendiendo a la vez los rasgos del mundo cinematográfico.
Con esto, llega mi cumpleaños y mi novio me hace un regalo fabuloso, más de lo que cabría desear: Un libro llamado EL GUIÓN. Y lo firmó con la frase que da nombre al título de esta primera parte.
Hace falta mucha fortaleza y persistencia para llegar a donde uno quiere. Para cumplir un sueño debes estar años insistiendo y esforzándote para conseguirlo, pero no hay que decaer, la vida es maravillosa y todo es posible digan lo que digan, aunque necesitemos continuamente la fuerza y el apoyo de otros para poder avanzar.
Es increíble poder dar los primeros pasos y sentirse como un bebé, viendo que hay alguien a tu lado sonriendo con tu esfuerzo y tu ilusión. ¡Hay que creer en un mismo y volar alto!