diumenge, 11 de juliol del 2010

Parte 3- Cuando hay alguien ahí

Para mi es muy importante tenerlo a él. Le da otro color a lo que hago, le da sentido a mi esfuerzo cuando yo ya no se lo veo, me da la mano y tira de mi con mucha fuerza. Sé que cree en lo que intento hacer, sé que si lo llamo gritándole cuanto lo necesito a mi lado no dudará en venir a socorrerme. Sin él...
En realidad no solo está él, también tengo a otras personas en mi vida, mi familia, las amistades verdaderas que me acompañan, y las nuevas amistades. También me dan fuerza, cada uno a su manera.
No puedo restarles valor a todas estas personas, se lo otorgo a cada una a nivel individual y personal, como un íntimo ritual.
Aún así, recuerdo el tiempo que me sentía sola y sin fuerzas, y como al final descubrí que uno mismo, aunque esté solo, puede coger fuerzas para empezar a mover las fichas de su tablero. Pero el hombre es un animal social, necesitamos de otras personas y no podemos evitar esa fuerza de atracción que ejercen sobre nosotros.
¿Dónde tiene sus límites la gravitación social?
Cuando tenemos un sueño que parece imposible de cumplir, muchos de los que nos rodean adoptaran la típica postura de negación y desánimo, dándote a entender que es algo imposible y difícil, lo cual nos desmoraliza y nos hace pensar en dejarlo colgado de la pared sin haberlo intentado.
Pero también tenemos personas que nos apoyan, que nos dan ese empujón para seguir adelante sin miedo, haciéndonos saber que podemos, que no es imposible y que se puede llegar tan lejos como uno quiera.
¿A quién escuchar?
Hay que escucharse a uno mismo para tomar la decisión, después la gente que acepta que luchemos por nuestro sueño será a la que más caso hagamos y a quien más le agradeceremos su compañía y fuerza. A los que nos desmoralizaron tampoco se lo reprocharemos, pero les demostraremos que todo el mundo es quien es y quien quiere ser.
Sin rencor, los llevaremos a todos en el corazón, por qué cuando hay alguien ahí, sea para bien o para mal, siempre nos aportará un reto nuevo que enfrentar, y eso nos llenará de valor y fuerza para seguir dando pasos hacía delante. Si vamos perdidos nos ayudarán a orientarnos, y si estamos a punto de renunciar nos lo reprocharán porqué ellos creían en nosotros.
En realidad siempre uno empieza por lo que él mismo necesita, pero cuando tenemos alguien a nuestro lado que sabe como darnos apoyo y fuerza para seguir adelante con la decisión tomada, nos sentimos seguros y protegidos.

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