Últimamente he tenido mucha prisa, mucha prisa en llegar a no sé donde, porqué no sé a donde quería llegar con esa carrera. Puede que intentara vencer al tiempo, pero de nuevo me ha ganado a mi, de nuevo me está frenando y pidiéndome que simplemente me deje llevar.
Tengo tantas ansias de volar que me cuesta quedarme quieta, que me cuesta parar y dejar que el tiempo me lleve donde quiera. Quiero volar, pero debería alzar mi vuelo con calma y paciencia, cosas que ahora me faltan en parte y que necesito recobrar.
Llevo casi dos meses en un curso de guión on-line, y de momento tan sólo he hecho dos actividades. En realidad son tres, pero la tercera aún no la he entregado. La primera consistía en redactar una serie de ideas para películas y en describir a un personaje y su antagonista o compañero de azañas. Una experiencia grata, pensar en mil puntos en el espacio de los cuales escogerás uno a desarrollar durante meses, y puede que hasta años.
La segunda actividad trataba de redactar el argumento de la película, el principio, nudo y desenlace que esta debería tener. Escogí una de mis ideas anteriores, la historia de una bailarina y un actor fracasado, ella llena de esperanza y él completamente desesperanzado. Son dos personajes completamente antagónicos y a su vez llenos de amor y ternura. Por suerte para ambos, su historia quedará escrita y perdurará para siempre.
La tercera actividad es escribir unas tres secuencias de la película, ya sea el principio, el final o cualquier diálogo del desarrollo. Me he excedido con la emoción de escribir secuencias y en lugar de tres ya llevo 19, 19 secuencias a cambiar y retocar conforme vaya aprendiendo a redactar bien un guión.
Espero con muchas ganas la cuarta actividad, los nuevos textos y seguir desarrollando esa idea.
Volar, volar y volar... y pese a todo mantener los pies en la tierra porqué un día te dejarán desafíar la ley de la gravedad, y ese día nadie se lo creerá pese a tenerlo ante sus ojos.
El viento nos mueve y no hay manera de controlar nada. Se supone que con el tiempo desarrollamos técnica de vuelo, aunque algunos seguimos sin parar de caer. Y de levantarnos.
ResponEliminaTenemos la vida entera para aprender a volar, de todas formas. No hay prisa.